TPV virtual

Resolviendo las dudas más genéricas

Como desarrolladores de sitios web, nos hemos encargado en innumerables ocasiones de la instalación y configuración de pasarelas de pago en las tiendas online de nuestros clientes. Es un proceso que siempre genera muchas dudas, y de ahí que haya surgido la idea de escribir este artículo explicando las principales opciones de pasarelas de pago que hay en el mercado y los requisitos que debemos cumplir para usarlas.

Los TPV virtuales de los bancos

Los bancos y cajas ofrecen sus propios TPV virtuales. Al igual que con los TPV físicos de la tiendas, los precios de las comisiones varían en cada entidad. Los hay que cobran una cuota fija mensual por disponer del TPV virtual, mientras que otros cobran un porcentaje de cada transacción. También hemos visto casos en los que el cliente conseguía el TPV virtual de forma gratuita, ya sea por fidelización o porque ya disponían de un TPV físico con ese banco.

Lo más común es que ya seas cliente de ese banco. En ese caso, el proceso es sencillo:

  1. Acude a la ventanilla/mesa y pide el alta de un TPV virtual
  2. Te pedirán el dominio de la tienda online para comprobar cumpla los requisitos (los veremos más adelante)
  3. Te pedirán también un correo electrónico al que enviarán la configuración del TPV
  4. Firmas la documentación y listo

Tras la comprobación de la web por parte del departamento técnico del banco, darán de alta tu comercio electrónico en la plataforma de Redsys (antes conocida como Sermepa) o Ceca, que son los dos sistemas de procesamientos de pago más habituales (casi los únicos). Te sonarán porque aparecen en los tickets de venta de gasolineras, por ejemplo.

Seguidamente te enviarán un correo con un enlace a dicha plataforma, desde la que podrás comprobar todas y cada una de las transacciones que se realicen a través del TPV virtual, y la configuración que deberá realizarse en la tienda online. Esta configuración es la que nosotros te pediremos para hacer nuestro trabajo.

Una vez realizada el alta en Redsys o Ceca (a través de tu banco), configurado el TPV virtual en tu tienda online y hechas las pruebas con tarjetas de crédito ficticias que nos dan desde Redsys, los usuarios podrán realizar pagos en tu ecommerce.

El esquema del funcionamiento de un TPV virtual es el siguiente:

El proceso de venta online a través de una pasarela de pago Redsys. Fuente: redsys.es

Todo este proceso, desde que acudes al banco hasta que puedes comenzar a vender online, no debería tardar más de 5 días hábiles, aunque todo depende de la carga de trabajo y eficiencia de las personas implicadas.

Requisitos para instalar un TPV virtual de un banco

Los departamentos técnicos de los bancos son muy estrictos en cuanto a la «literatura» de tu tienda online, y así debe ser. Nos obligan a tener redactados un aviso legal y unas condiciones generales y específicas de la política comercial de la empresa. Es decir, las típicas páginas sobre devoluciones, pagos, envíos, reclamaciones, …etc.

Aunque hay una normativa común para todos, por ejemplo el derecho de desestimiento, cada empresa debe especificar las condiciones particulares de su venta.

Nosotros ayudamos a nuestros clientes en esta tarea, por ejemplo redactando el aviso legal o aportando ejemplos. Pero hay temas como el proceso de una devolución que debe ser el cliente quien las redacte.

En cuanto a los requisitos técnicos, la web debe estar operativa. No te concederán una pasarela de pago con una web en construcción. Y además debe tener instalado un certificado de seguridad, que asegura una transferencia de datos cifrados entre el navegador y el servidor, algo importante ya que introduciremos nuestros datos personales.

Los dominios con SSL instalado aparecen en el navegador con una candado verde.

Paypal, Stripe y otros

Las dos principales alternativas a tener que trabajar con tu banco son Paypal y Stripe. Entre ambas copan el 84% de la cuota de mercado de las pasarelas de pago (64% Paypal, 20% Stripe).

Hay diferencias técnicas entre ambas, la más llamativa que Stripe no sale en ningún momento de tu web, mientras que Paypal y los TPV de los bancos «saltan» a su servidor para introducir los datos de las tarjetas. Es un punto a favor de Stripe, en nuestra opinión, ya que ofrece seguridad al usuario.

En cuanto a la integración en la web, ambas son rápidas y no generan dificultades, aunque en el caso de Stripe requiere ciertos conocimientos técnicos.

En el apartado de las comisiones, que es lo que nos preguntan nuestros clientes, tenemos esto:

  • Stripe: 1.4% + 0.25€ por transacción para tarjetas europeas y 2.9% + 0.25€ para tarjetas no europeas
  • Paypal: 3.4% + 0.35€ hasta 2.500€

Como ves, si basas tu decisión en función de las comisiones, Stripe gana la partida. Pero la gran ventaja de Paypal, con un 64% de cuota de mercado, es que está presente en 200 países y acepta 25 monedas diferentes. Esto te permite aceptar pagos de casi cualquier lugar del mundo. Además, lleva funcionando desde 1999 y es una pasarela muy segura.

Amazon Pay, un gigante que crece

Una alternativa que está en auge es Amazon Pay. No difiere mucho en su funcionamiento a Paypal, pero tiene una gran ventaja: es de Amazon. Tienen nuestros datos y nos permite realizar compras muy rápido, sin necesidad de cubrir formularios ni meter número de tarjeta. De esta forma la tasa de abandono se reduce drásticamente, y los usuarios tienen la misma protección que al realizar cualquier otra compra en Amazon.

En el checkout de tu tienda online, cuando el comprador selecciona este método de pago se le abre una ventana en la que debe introducir usuario y contraseña de Amazon. El pago se realiza con sus tarjetas almacenadas en esta plataforma.

Esta es la ventana que se abre a los compradores que seleccionan pagar con Amazon Pay en tu web.

En cuanto a las comisiones de esta pasarela de pago, iguala a Paypal con 3,4% más un fijo de 0,35€ por transacción. El porcentaje va bajando progresivamente, siendo de 2,9% para transacciones entre 2500€ y 10000€.


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